Mimi esta bien

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Otros casos de éxito

10 de febrero 2010

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Adopté una pequeña terrier ratonera de un refugio en Florida. Fue encontrada como callejera el 17 de enero, y la puse en control el 22 de enero. Ella estaba muy relajada en su jaula cuando visité con ella la sala de observación. Probablemente ella ya estaba enferma.

La traje a casa el 25 de enero un lunes por la mañana y esta es su historia. Estoy seguro que tiene moquillo y el suero NVD administrado por un veterinario en Cooper City el 29 de enero SALVO su vida. No se le había practicado ningún examen de moquillo, por que mi veterinario sintió que no mostraría realmente si ella tenía moquillo por que se le había puesto una vacuna cuando estaba en el refugio.

La tos inició el día después de que llegara a casa, la llevé a mi veterinario, pensando que fuera tos de las perreras, y le dieron antibióticos, algo de comida para perro que esperaba comiera. El doctor mencionó que había habido otro ejemplo de un perro que habían puesto a dormir por que se enfermó de moquillo y dijo, quizás ella pudiera estar enferma de moquillo. Dijo que la mantuviera vigilada durante el fin de semana. Ella empeoró durante esos días e investigué los síntomas del distemper. Ella comenzó con dientes picados, mirada enferma, ojos ligeramente llorosos, tos, aletargada, tuvo 103º F de fiebre (39.4º C) por días, no comía, ( la alimente con jeringa-mezcla de pollo, vitaminas y agua cada 3 horas, (perdió 1.5 libras) afortunadamente no había comenzado con ningún tic o convulsión y fui lo suficientemente afortunado para encontrar el sitio de Save the Distemper Dogs y les envié un correo de inmediato, respondieron en una hora, ese día tenia que volver a llevarla con el veterinario lunes en la mañana del 1º de febrero y le dieron antibióticos diferentes y me dijo el doctor que estaba fuera de nuestras manos en ese momento. Realmente sentí y supe que ella iba a morir si no hacía algo drástico. Me llegó el correo de Save the Distemper Dogs y me dieron los datos del veterinario mas cercano que tenia las inyecciones de NVD. Era un día horriblemente lluvioso y con mucho aire, y el veterinario y su asistente vinieron a mi carro para ponerle la inyección, ya que no querían tenerla en el consultorio. Mimi comenzó a comer por su cuenta para el jueves, la fiebre se había ido y ella comenzó a recuperarse. He tenido perros por 25 años, y estoy convencido ella se hubiera puesto mas enferma y deteriorada si no le hubieran puesto la inyección. Me alegra mucho que haya gente ahí afuera como el Dr. Sears que no temen investigar y correr la voz para salvar a perros enfermos de moquillo y Mimi también se los agradece.

Helena Nesbitt